Es uno de los servicios públicos más cotidianos otorgado por la Comunidad urbana desde su creación.
La población de la aglomeración (particulares, artesanos y comerciantes) produce cada año más de 400 kg de residuos por persona.
Estos residuos se clasifican y evalúan. La CUD fue pionera instaurando, con el centro Trisélec, la clasificación selectiva a domicilio en 1989. Desde entonces, la iniciativa de desarrollo sostenible no ha dejado de intensificarse y se ha aprobado una carta de gestión de residuos “para un territorio responsable y ejemplar” por los responsables comunitarios en junio de 2006, al término de un amplio procedimiento participativo que movilizó a más de 250 personas durante un año. La carta define los ejes principales para el período 2006-2012, organizados en torno a la reducción de los residuos en origen, selección, recogida, comunicación y fomento.
La selección a domicilio se hace con tres papeleras (o dos papeleras y un compostador) que posee cada hogar:
Papelera azul: para botellas de plástico transparentes u opacas (agua, leche, aceite por ejemplo), envases de cristal (botellas, botes, tarros…), papel y cartón (periódicos, revistas, folletos, cartones limpios, tetrabrik) y envases metálicos (latas de conserva, latas de pescado, aerosoles)
Papelera verde (o compostador): para residuos de cocina (pan, posos de café, bolsitas de té usadas, mondas de frutas y legumbres, espinas, huesos, cáscaras de huevo, restos de comida), otros residuos orgánicos (papel, periódico, cartones sucios o grasos, pañuelos y servilletas de papel) y pequeños residuos de jardín (flores cortadas y marchitas, hojas muertas, ramas pequeñas, hierba cortada). ¡Sobre todo, no depositar ningún plástico!
Papelera marrón: para residuos domésticos que no van ni a la “azul” ni a la “verde”.
La Comunidad urbana gestiona también cuatro unidades de clasificación de residuos, en Gravelines, Petite-Synthe, Rosendaël y Bray-Dunes, para los residuos voluminosos, los especiales y los grandes de jardín, etc